Tu próxima tarjeta gráfica se retrasa hasta 2028: la escasez de GDDR7 y DDR5 explicada
Si estabas esperando a la próxima generación de tarjetas gráficas para renovar el equipo, hay una noticia que probablemente no te va a gustar. Varios medios especializados en hardware coincidieron esta semana en algo parecido: tanto la GeForce RTX 60 de NVIDIA como la Radeon RX 10000 de AMD, la siguiente familia completa de tarjetas para juegos, no llegarían hasta 2028 en lugar de 2027 como se esperaba. La razón no tiene nada que ver con el diseño de los chips, sino con algo mucho más aburrido y mucho más caro: no hay suficiente memoria GDDR7 para fabricarlas al ritmo que el mercado querría.
Al mismo tiempo, y por el mismo motivo de fondo, el precio de la memoria RAM DDR5 de cualquier ordenador de sobremesa lleva meses subiendo sin parar. Para quien solo quiere un escritorio que se vea bien y no piensa montar una estación de trabajo para entrenar modelos de inteligencia artificial, esto plantea una pregunta razonable: ¿hace falta esperar a que el mercado se normalice para tener un escritorio con vida propia? La respuesta corta es que no, y vale la pena repasar por qué.
Qué se sabe de verdad sobre el retraso hasta 2028
Ni NVIDIA ni AMD han confirmado oficialmente ningún calendario de lanzamiento para su próxima generación de tarjetas gráficas de consumo, así que conviene tratar esto como lo que es: una filtración respaldada por varias fuentes de la cadena de suministro, no un anuncio oficial. Dicho esto, la coincidencia entre medios especializados es notable. Varios apuntan a que AMD sí podría lanzar en algún momento de 2027 un modelo intermedio, identificado en filtraciones con el nombre en clave AT2, con unas 40 unidades de cómputo y 12 GB de memoria GDDR7 sobre un bus de 192 bits, pero que las variantes de gama alta de ambos fabricantes, las que sustituirían de verdad a la generación actual, no llegarían hasta 2028.
Para quien sigue de cerca el mercado de tarjetas gráficas, esto no sale de la nada. Ya en 2026, tanto NVIDIA como AMD ampliaron su catálogo actual en lugar de acelerar la siguiente generación: NVIDIA sumó la GeForce RTX 5050 en la gama de entrada, y AMD reforzó su línea con la Radeon RX 9070 GRE, la RX 9060 y la RX 9050. Es una forma de mantener el mercado abastecido sin depender de una arquitectura nueva que, según las filtraciones, todavía no tiene ni los componentes necesarios para fabricarse a gran escala.
El origen del problema: la memoria GDDR7 se ha vuelto un bien escaso
La explicación que repiten los análisis del sector no es un problema de ingeniería de las propias tarjetas gráficas, sino de disponibilidad de memoria. La demanda de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial se ha comido buena parte de la capacidad de producción de DRAM de fabricantes como TSMC y Samsung, dejando mucho menos margen para la memoria GDDR7 que necesitan las tarjetas gráficas de consumo. El resultado es que un chip de GDDR7 de 3 GB cuesta ahora mismo, según varias estimaciones del sector, más del triple de lo que costaba un chip de 2 GB de la generación anterior, y eso se traslada directamente al coste final de fabricar cada tarjeta.
No es un fenómeno aislado. La misma presión de la inteligencia artificial sobre la producción de memoria está detrás de otra crisis paralela que lleva meses acumulándose: el precio de la RAM DDR5 de cualquier PC de sobremesa o portátil. Varios análisis de la industria calculan que los precios subieron entre un 40% y un 50% durante el tercer trimestre de 2026 respecto al trimestre anterior, con otra subida adicional de entre el 30% y el 40% prevista para el cuarto trimestre. Firmas de análisis como TrendForce sitúan la subida acumulada de la DDR5 en torno al 45% de cara a final de año. Un módulo de 32 GB DDR5-6000 que a mediados de 2025 rondaba los 80 dólares llegó a superar los 400 dólares a comienzos de 2026, y algunos análisis no descartan que se acerque o incluso supere los 500 dólares antes de que termine el año.
El denominador común es siempre el mismo: los grandes proveedores de nube que entrenan y sirven modelos de inteligencia artificial están reservando, según distintas estimaciones, en torno al 70% de la producción mundial de memoria DRAM. Eso deja al mercado de consumo, desde las tarjetas gráficas hasta un simple módulo de RAM para actualizar un portátil, compitiendo por lo que queda. Algunos análisis, como el de la consultora Kearney a través de su PERLab, apuntan a que la escasez podría prolongarse hasta 2030, aunque hay analistas más optimistas que esperan cierta normalización durante el propio 2026. En cualquier caso, nada de esto tiene visos de resolverse de un mes para otro.
Qué significa esto en la práctica para quien quiere renovar su equipo
Para alguien que estaba esperando la nueva generación de tarjetas gráficas para hacer un cambio de equipo completo, la noticia es sencillamente mala: toca esperar más de lo previsto, y probablemente pagar más cuando por fin llegue, porque el coste de la memoria no va a bajar de la noche a la mañana. Para quien simplemente necesita una tarjeta ahora, por trabajo o por un juego concreto, el mercado actual de gama de entrada y media, con modelos como la RTX 5050 o la Radeon RX 9060, sigue siendo una opción razonable, aunque también sujeta a la misma presión de precios en la memoria que integran.
Y para quien lo único que quería era un escritorio que se sintiera distinto, más vivo, sin gastarse cientos de euros en una tarjeta gráfica que ni siquiera está confirmada, la buena noticia es que ese objetivo nunca dependió de la próxima generación de silicio. Como explicamos con detalle en nuestro análisis sobre si los fondos de pantalla animados realmente consumen batería y GPU, la mayoría de escenas de Gloomia están pensadas para funcionar con un consumo de recursos bajo en equipos de varios años de antigüedad, sin necesidad de una gráfica dedicada de última hornada.
Un escritorio animado no espera a ninguna generación de hardware
Ahí es donde conviene separar dos conversaciones que suelen mezclarse sin necesidad. Una cosa es la potencia bruta que hace falta para renderizar videojuegos exigentes en 4K con trazado de rayos, donde sí importa cada generación nueva de GPU y cada gigabyte extra de memoria gráfica. Otra muy distinta es lo que necesita un fondo de pantalla animado para verse fluido en segundo plano, que es un problema de escala completamente diferente. Gloomia se construyó pensando en esa segunda categoría: escenas que se ejecutan con un uso de GPU bajo, que se pausan automáticamente en cuanto detectan una aplicación a pantalla completa o un juego en marcha, y que en portátiles se detienen también al pasar a batería para no restar autonomía.
Esa filosofía de peso ligero es, además, uno de los motivos por los que Gloomia suele compararse bien frente a alternativas más pesadas del mercado. En nuestro repaso sobre alternativas a Wallpaper Engine sin pasar por Steam explicamos cómo una aplicación nativa, sin depender de la infraestructura de una plataforma de videojuegos de por medio, puede permitirse ser más cuidadosa con el consumo de recursos. En un momento en el que actualizar el hardware sale más caro que hace un año, esa diferencia de peso entre aplicaciones deja de ser un detalle menor.
Sacarle partido al equipo que ya tienes
Si el plan es aguantar con el hardware actual mientras el mercado de memoria se calma, hay formas concretas de sacarle más partido al escritorio sin gastar en componentes nuevos. La primera es elegir fondos animados pensados para pesar poco: escenas como Starfield, Hue Drift o Aurora Flow están entre las más ligeras del catálogo de Gloomia y se mueven bien incluso en tarjetas integradas. La segunda es aprovechar precisamente la estética que hoy está de moda entre quienes cuidan su escritorio: la mezcla de terminal, circuitos y paneles de control que repasamos en nuestro artículo sobre la trilogía hacker y tech de fondos animados, con Digital Rain, Terminal y Command Center como protagonistas. Es una estética que no necesita ni una GPU potente ni memoria cara para lucir bien, y que además encaja de maravilla con la propia conversación sobre chips y memoria que está copando las noticias de tecnología estas semanas.
La tercera es sencilla pero se olvida a menudo: personalizar lo que ya se tiene instalado antes de pensar en comprar algo nuevo. En nuestra guía sobre cómo personalizar los fondos animados de Gloomia repasamos cómo ajustar paletas de color, velocidad de animación y otros parámetros fondo por fondo, algo que cambia por completo la sensación de un escritorio sin tocar una sola pieza de hardware.
¿Y si de verdad necesito una tarjeta gráfica nueva?
Nada de esto significa que comprar una tarjeta gráfica ahora mismo sea mala idea si de verdad hace falta, sea por trabajo, por edición de vídeo o porque el equipo actual ya no da la talla para los juegos que se quieren jugar. El mercado de gama de entrada y media sigue teniendo opciones razonables, y esperar dos años a una generación que ni siquiera tiene fecha confirmada no tiene mucho sentido si la necesidad es real hoy. Lo que sí cambia con esta noticia es la expectativa: si el plan era esperar a la RTX 60 o a la Radeon RX 10000 pensando que llegarían en 2027, conviene ajustar esa previsión, y quizás plantearse si el equipo actual puede aguantar un poco más de lo pensado mientras los precios de la memoria se calman.
Y si la tarjeta gráfica actual va a tener que aguantar más tiempo del previsto, tiene más sentido todavía cuidar qué software se ejecuta de fondo. Quien ya tenga activada una licencia de Gloomia Pro, o esté pensando en pasar del plan gratuito al catálogo completo de más de 20 fondos, puede revisar nuestra guía sobre la licencia de Gloomia Pro para ver cómo activarla en hasta tres dispositivos sin crear una cuenta, algo útil precisamente en un momento en el que cambiar de equipo puede tardar más de lo esperado.
En resumen
Varios medios especializados coinciden en que la próxima generación de tarjetas gráficas de NVIDIA y AMD, la GeForce RTX 60 y la Radeon RX 10000, se retrasaría hasta 2028 por la escasez global de memoria GDDR7, una escasez que también está disparando el precio de la RAM DDR5 en cualquier ordenador de sobremesa. Ninguno de los dos fabricantes lo ha confirmado oficialmente, así que conviene tomarlo como lo que es: una filtración muy repetida, no un hecho consumado. Lo que sí es seguro es que actualizar el hardware va a costar más y va a tardar más de lo previsto para buena parte de quienes esperaban esa próxima generación. La parte tranquilizadora es que tener un escritorio con vida propia nunca dependió de ese calendario: con Gloomia se puede probar gratis con tres fondos completos hoy mismo, en el equipo que ya se tiene, sin esperar a que el mercado de memoria se normalice.
Preguntas frecuentes
¿Es oficial que NVIDIA y AMD retrasan sus tarjetas gráficas hasta 2028?
No hay confirmación oficial de NVIDIA ni de AMD. La información viene de varios medios especializados que citan filtraciones y fuentes de la cadena de suministro, y coinciden en que la próxima generación completa, la GeForce RTX 60 y la Radeon RX 10000, no llegaría hasta 2028 en lugar de 2027. AMD sí podría lanzar en 2027 un modelo intermedio con especificaciones más modestas.
¿Por qué hay tanta escasez de memoria GDDR7 y DDR5 en 2026?
La causa que señalan los análisis del sector es la demanda de memoria para centros de datos de inteligencia artificial, que según varios informes llega a reservar en torno al 70% de la producción mundial de DRAM en fabricantes como TSMC y Samsung. Eso deja menos capacidad disponible para la memoria de tarjetas gráficas y para los módulos DDR5 de los ordenadores de consumo, y dispara los precios de ambos.
¿Necesito una tarjeta gráfica nueva para usar fondos de pantalla animados con Gloomia?
No. Gloomia está diseñado para funcionar con un consumo de GPU bajo en equipos con varios años de antigüedad, en Windows, macOS y Linux. El plan gratuito con Starfield, Planet System y Hue Drift ya se mueve sin problema en tarjetas integradas, y buena parte del catálogo Pro está pensada para pesar poco incluso en portátiles sin GPU dedicada.
¿Debería esperar a 2028 para comprar una tarjeta gráfica nueva?
Depende del uso. Si el ordenador ya cumple para lo que se necesita hoy, y solo se buscaba una tarjeta más potente por si acaso, esperar tiene sentido mientras los precios de la memoria siguen inflados. Si hace falta una tarjeta nueva ya, por trabajo o por un juego concreto, el mercado actual de gama media y de entrada, con modelos como la RTX 5050 o la Radeon RX 9060, sigue siendo una opción razonable.
¿Qué puedo hacer para renovar mi escritorio sin comprar hardware nuevo?
Un fondo de pantalla animado es de las formas más baratas de cambiar la sensación de un escritorio sin tocar el hardware. Con Gloomia se puede probar gratis con tres escenas completas, y pasar al catálogo Pro de más de 20 fondos, incluidos los audio-reactivos y los generativos, sin que eso obligue a plantearse una tarjeta gráfica nueva.
¿Qué fondos de Gloomia convienen si mi tarjeta gráfica ya es antigua?
Los fondos más ligeros del catálogo, como Starfield, Hue Drift o Aurora Flow, están pensados para pesar poco incluso en gráficas integradas. Los escenarios más exigentes, como el visor de modelos 3D o varios monitores con fondos distintos a la vez, son los que más se benefician de una GPU potente, pero no son obligatorios para disfrutar del resto del catálogo.